Pokemon Go, Going, pasillos

Ha ocurrido. Soy el tipo. Ya sabes, el tipo de mediana edad que se queja y gime de la juventud, y las cosas estúpidas que cree que son importantes, como un juego de mierda llamado Pokémon Go. En los viejos tiempos, pisaba cuesta arriba a través de mantas de nieve hasta los salones de juego, y el viaje era un rito de paso para un videojuego vertical que se tragaba cuartos enteros de rollo. Hoy en día el paseo es El juego y los coches de policía, con los que se puede atrapar a un monstruo terriblemente vivo, es lo que lo hace divertido.

Una idea: ¿Qué tal si te ganas un nuevo Pokémon por cada rebanada de pan que le des a un indigente? Tal vez esos incentivos son la única manera de conseguir que la gente se una a la lucha contra la falta de vivienda. Pero desafortunadamente, los inventores de Pokémon no son tan ingeniosos.

Un estudio reciente dice que los milenarios tienen menos sexo que la generación X. Y con juegos como estos, no es una gran sorpresa. Si no puedes vencerlos, únete a ellos. Con eso en mente, descargué el juego y lo hice girar.

¿Mi conclusión? Soy demasiado consciente de mí mismo para estar tan inmerso en mí mismo. Pero oye, si es para quitarte a la gente de la nariz, asegúrate de mover el culo y el Pokémon Go-Go-Go!